Euforia maligna: efectos de los rayos ultravioleta

do re mi fa SOL la si do … el sol ciertamente nos hace cantar. No obstante, podría también hacernos llorar.

En el mes de junio de 2014, apareció un artículo en la reputada revista Cell donde se afirma que los rayos ultravioleta (UV, radiación con longitud de onda entre aprox. los 400 nm y los 15 nm) provocan alienación en los roedores y con base en estudios psicológicos de otros grupos se pudo afirmar con mucha certeza que el efecto es parecido en los humanos. Esta es una investigación pionera, ya que se tenía sospecha de la dependencia de ciertas individuos a asolearse [1] frecuentemente a pesar de la contundente cancerogenicidad/cancerogenidad de los rayos UV. Es este artículo trataré de los más recientes estudios acerca de la alienación que causa el sol o, en su defecto, las cabinas solares. El estudio parece bien relevante y sin ánimos de lucro. Este tema va a trascender mucho más.

El sol es maravilloso pero puede llegar a ser  a ser maligno si no te proteges de su usufructo.

Algunos de los beneficios de los rayos solares podrían ser el estado de éxtasis y el inmenso placer que se siente al ser tocado por ellos. Yo diría que este sentimiento es más arraigado en los lugares donde existen las cuatro estaciones. Después de un otoño o invierno sin ver la luz del sol en mucha parte de Europa, como en casi todo este diciembre, no es difícil imaginarse el estado de euforia cuando llega la primavera o el verano.

Más aún, los rayos UV también estimulan la producción de vitamina D. Todo es bueno pero en medida. Expertos de la Organización Mundial de la Salud (OMS) aconsejan tomar solo esporádicamente: de 5 a 15 min de sol en la manos y cara, dos o tres veces a la semana en el verano. Si vives en el ecuador, con mucho menos es suficiente para mantener los niveles necesarios de vitamina D. Pero de cualquier manera siempre puedes hacer uso de los suplementos de vitamina D. Espera próximo artículo al respecto.

Por otro lado, bien están demostrados los efectos malignos de los rayos ultravioleta, como los más potentes cancerígenos, aceleradores del envejecimiento, e incluso se ha sospechado de los efectos dependencia que crean.

Mira el enlace sobre los efectos malignos de los rayos UV de la OMS.

http://www.who.int/uv/faq/uvhealtfac/en/index2.html

La piel se broncea para protegerse de esos malignos rayos ultravioleta. La pigmentación es una defensa del cuerpo y lo hace por medio de la hormona alfa MSH (hormona que estimula la producción melanocitos). Esta hormona, a su vez, es un residuo de la hormona pro-opiomelanocortina (POMC). Cui y colegas (2007) [2] claramente demostraron que el gen o vector que genera la activación de la hormona POMC/MSH es el p53. El p53 es un gen bastante conocido por actuar como supresor de tumores [3]. Este vector actúa como sensor de la pigmentación con rayos UV.

Aah … pero la pregunta ahora es porqué nos da cáncer, aunque en el cuerpo posea esta defensa endógena?

Brash y collegas (1991) [4] explican cómo los rayos UV de la luz solar son los mayores cancerígenos conocidos de la piel. Si se produce cáncer de piel debido a los rayos UV, se pueden descubrir las mutaciones específicas a UV que alteran la secuencia de p53. Una mutación es un cambio en un gen. Efectivamente, se han encontrado mutaciones de p53 que solo son inducidas por UV en el carcinoma de células escamosas. El cáncer se produce por mutaciones del precioso gen p53 que se cansa del maltrato con los látigos solares.

En breve, existen muchos tipos de cáncer de piel, entre ellos el carcinoma de células basales, carcinoma de células escamosas y el melanoma maligno. El más letal pero el más raro, aunque su incidencia está en aumento, es el melanoma maligno.

A pesar de la cancerogenidad del los rayos UV, cada primavera y verano en Europa se acelera el comportamiento compulsivo de la población por el sol.

Kouruschy otros (2010) [5] hacen un análisis detallado de la bibliografía que plantea la hipótesis de que la búsqueda de cabinas solares de manera compulsiva está relacionada con estados de dependencia. Los amantes de la luz UV tienen el típico comportamiento del abuso de sustancias o dependencia. La persistencia al bronceado puede ser un desorden psiquiátrico y dermatológico con secuelas carcinógenas, afirman.

Fell y colaboradores (2014) [6] y Tejeda y otros (2014) [7] descubrieron en un estudio con ratones que, después de la exposición a los rayos UV, se generan β-endorfinas (beta endorfinas) y que el camino de producción es el mismo de la pigmentación de la piel después de la exposición a rayos solares. La dosis de rayos solares fue tal que no generó ninguna quemadura en los ratones.

Las β-endorfinas [8] (mira en la imagen lateral la estructura en 3D de la endorfina) son producidas endógenamente o internamestructura en 3D endorphinasente en los mamíferos. Su efecto es similar al opio o la morfina (activan los receptorse opioides). Entre los efectos de la beta endorphina se encuentra la sedación, analgesia, dilatación de los vasos sanguíneos y dependencia psicológica.

En este estudio, presentado en la revista Cell, los investigadores comprobaron que el efecto opiode de la β-endorfina en los ratones después de la exposición a los rayos solares se invirtió con el suministro del medicamento, naloxona. La naloxona se utiliza para combatir los efectos de toxicidad o adicción a la morfina o heroína. Los roedores, después de haberles sumistrado la naloxona, mostraban el típico comportamiento del síndrome de abstinencia, evitando por ejemplo el lugar que no inducía la β-endorfina, como la zona oscura. Les gustaban más las zonas con mucha luz, contrario a lo que normalmente prefieren.

También observaron un aumento de la resistencia al dolor o sea un efecto analgésico después de la exposición de los ratones a los rayos solares. Los ratones a los que se les bloqueó genéticamente el receptor de producción de melanina y el de β-endorfina, no presentaban ninguna señal de preferencia a las zonas con luz, por ejemplo.

El camino para la pigmentación de la piel es el mismo usado para la estimulación también de β-endorfina. La β-endorfina es, pues, un compuesto derivado de POMC, que contribuye en gran medida a la búsqueda desenfrenada por el sol.

Resumiendo, el precioso vector p53, lo que intenta es protegernos de un cáncer de piel, estimulando la producción de pigmentación. A su vez, por la misma ruta se producen β-endorfinas que generan ese sentimiento de euforia desenfrenada y analgésico que hacen que, aunque se esté carbonizado por el sol, no se sienta dolor por ello.

La conclusión de la investigación sugiere que las cabinas solares o duchas solares que utilizan radiación ultravioleta provocan adicción, tal como lo hacen las drogas o el cigarrillo o el alcohol, debido a la producción de β-endorfinas a través de los rayos UV.

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Esta publicación muy seguramente va a revolucionar la investigación y la regulación del uso de cabinas solares para el bien de la salud pública (Whitehead, 2014 [9]).

¿Cómo te explicas el hecho, observado por muchos investigadores, de la adicción al bronceado, compulsiva y continua, incluso después de ser diagnosticado un cáncer de piel, como el melanoma maligno, uno de los más letales y fulminantes? Petit y otros (2014) [10] y Cartmel y otros (2014) [11] afirman que el broncearse en la cabinas solares tienen más tendencia a crear dependencia, incluso después del anuncio de padecer cáncer si se compara con los pacientes que no las utilizan. Similares dependencias se notan en los fumadores empedernidos, que aún a pesar del cáncer continúan fumando.

Lo más importante es tener conciencia de que el bronceado en ambiente abierto o cerrado lleva consigo la dependencia y que, como cualquier otra adicción, hay muchas alternativas de tratamiento. Peor aún, su uso lleva consigo la cancerogenicidad. En conclusión, el cáncer de piel tiene diferentes factores de riesgo, y uno de ellos es el uso de cabinas solares.

Pero no sólo el uso desenfrenado de las cabinas solares es maligno para la piel. También quemadas esporádicas durante nuestra vida, en especial en la niñez, podrían llegar a ser letales. Los expertos afirman que uno de esos eritemas (enrojecimiento de la piel o quemadura) en la niñez aumenta la probabilidad de aparición de melanoma. Mira en la imagen de abajo la pobre niña Lego que se quemó por no protegerse del sol. Si llevaras este llavero a la playa o la montaña, aumentaría quizás la probabilidad de que tomes las medidas necesarias para protegerte a ti y tus allegados.

playmobilquemadosfinalcopy

¡Vaya que es importante que las madres y padres protejamos a nuestros niños del sol desde la niñez! Los malos hábitos son muy difíciles de cambiar. Muchas veces solo el ejemplo es suficiente para que los niños se muestren cooperativos a la hora de embadurnarlos con las cremas o de tomar las medidas apropiadas, como evitar los rayos solares del medio día largo (11 am – 4 pm) y buscar siempre la sombra. Buenos hábitos en la niñez pueden reducir la incidencia del cáncer (Bodekar y otros, 2014 [12]). Mira mas detalles sobre la manera de tratar los eritemas en este enlace http://www.skincancer.org/prevention/sunburn/five-ways-to-treat-a-sunburn.

Otros afirman, sin importar la edad, a mayor número de quemadas por el sol, mayor es el riesgo de melanoma. La prevención es para todos y en cualquier edad (Dennis y otros, 2008 [13]). El riesgo de padecer cáncer de piel se duplica si a largo de tu vida has tenido más de cinco eritemas en la piel.[14]

Llegará el día en que esta advertencia de que los rayos solares causan cáncer de piel y crean dependencia este claramente visible en las cabina solares.

advertenciarayosuv

Esta advertencia y la historieta anterior podrían ser un poco más terroríficas pero, como estamos en temporada navideña, preferí elaborarlas un poco mas sugestivas.

Disfruta del sol pero protégete de sol a sol.


[1] Sinónimos de broncearse que recopilé de la web: asolearse, tostarse, quemarse, curtirse, acalorarse, sudar, transpirar, airearse, ventilarse, dorarse, asolearse, curtirse, atezarse, ennegrecerse, ponerse moreno, tomar el sol, tiznarse, oscurecerse, ventilarse, sudar, transpirar, rechinarse, churrascarse. Si sabes de otros, no dudes en escribirmelo, por favor.

[2] Cui R, Widlund HR, Feige E, Lin JY, Wilensky DL, Igras VE, D’Orazio J, Fung CY, Schanbacher CF, Granter SR, Fisher DE. Central role of p53 in the suntan response and pathologic hyperpigmentation. Cell, 128(5):853-64. 2007.

[3] Oren M1, Bartek J, The sunny side of p53, Cell.  128(5):826-8, 2007.

[4] Brash DE, Rudolph JA, Simon JA, Lin A, McKenna GJ, Baden HP, Halperin AJ, Pontén J, A role for sunlight in skin cancer: UV-induced p53 mutations in squamous cell carcinoma, Proc Natl Acad Sci U S A, 88(22):10124-8,1991

http://www.pnas.org/content/88/22/10124.full.pdf

[5] Kourosh AS1, Harrington CR, Adinoff B, Tanning as a behavioral addiction, Am J Drug Alcohol Abuse, 36(5):284-90, 2010.

[6] Fell GL, Robinson KC, Mao J, Woolf CJ, Fisher DE, Skin β-endorphin mediates addiction to UV light Cell. 2014 ,157(7):1527-34,2014

[7] Tejeda HA, Bonci A, Shedding “UV” light on endogenous opioid dependence. Cell 157(7):1500-1, 2014 Jun 19

[8] Aluri S, Terli, R, J Three dimensional modelling of beta endorphin and its interaction with three opioid receptors, Journal of Computational Biology and Bioinformatics Research Vol. 4(4), pp. 51-57, December 2012

[9] Whitehead, N, Is the sun getting you high? Science Now. p7-7, 2014

[10] Petit A, Karila L, Lejoyeux M, [What nosographic framework for excessive tanning?], Encephale, 40(2):174-9, 2014. [Articulo en francés].

[11] Cartmel B, Ferrucci LM, Spain P, Bale AE, Pagoto SL, Leffell DJ, Gelernter J, Mayne ST, Indoor tanning and tanning dependence in young people after a diagnosis of basal cell carcinoma, AMA Dermatol.;149(9):1110-1, 2013.

[12] Bodekær Larsen, M,Petersen, B, Philipsen, P A, Young, A, Thieden, E, Wulf, H C, Sun exposure and Protection Behavior of Danish Farm Children: Parental Influence on Their Children, Photochemistry & Photobiology., Vol. 90 Issue 5, p1193-1198,  2014.

[13] Dennis LK, Vanbeek MJ, Beane Freeman LE, Smith BJ, Dawson DV, Coughlin JA, Sunburns and risk of cutaneous melanoma: does age matter? A comprehensive meta-analysis, Ann Epidemiol., 18(8):614-27, 2008.

[14] Wu S, Han J, Laden F, Qureshi AA, Long-term ultraviolet flux, other potential risk factors, and skin cancer risk: a cohort study, Cancer Epidemiol Biomarkers Prev., 23(6):1080-9, 2014.

 

 

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2 comentarios en “Euforia maligna: efectos de los rayos ultravioleta

  1. Las lámparas de rayos UV se utilizan para tratar algunas enfermedades como el vitiligo. Pero aún así, continuan los posibles daños colaterales como el cáncer de piel.
    Gracias por tu comentario.
    Bien sabes que estoy a vuestra merced,
    liliana

    Me gusta

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